Nuestra sociedad sólo tiene en cuenta lo que sale en televisión, todo lo demás no existe. Este medio tan poderoso se ha convertido quizá en el que más influye en las conciencias de los individuos, para la mayoría la realidad es lo que aparece en la televisión. Los problemas sociales existen o no dependiendo de si aparecen o no en la televisión, y aunque haya un gran numero de afectados la sociedad no les prestará atención si no salen en el medio televisivo. Un ejemplo de ello es el suicidio, problema por el que mueren miles de personas todos los años, un número mucho mayor que los que provocan otros problemas sociales que ocupan frecuentemente los programas de televisión. Y lo peor quizá no sea eso,lo peor es que cuando la televisión se refiere al suicida siempre es considerado como un enfermo mental, ningun periodista se ha planteado nunca si el suicida estaba o no atravesando por problemas graves, de dificil resolución.