Existe una creencia muy extendida de que el suicidio siempre está motivado por la depresión. Esa es la razón de que el individuo con ideas suicidas se le traté medicamente administrandole antidepresivos. Pese a aplicarse este tratamiento los suicidios se incrementan cada año, en España se producen más de dos mil sucidios anuales.
El suicida no siempre es un depresivo, lo que lo impulsa con frecuencia es no encontrar salida a sus graves problemas. El suicida no-depresivo desea vivir, a diferencia del depresivo, y si escoge la muerte es porque es la unica solución que le queda.